Varilla batidora

Desde batir unos huevos, hacer un merengue, a trabar una bechamel, la varilla nos resultará uno de esos utensilios que no pueden faltar en la cocina.

Tenemos diferentes tamaños y formatos que se adaptan mejor a diferentes ámbitos de trabajo: batir o mezclar cierta cantidad de producto, batir en un plato o recipiente bajo, mezclar y remover dentro de un cazo, engordar y homogeneizar salsas o cremas...

Si las utilizamos sobre recipientes con revestimiento antiadherente, podemos optar por las varillas recubiertas de silicona.

Pídenos más información.